~Y así, sin actuar como un tipo civilizado, sin decirte las palabras que en definitivamente te hubieran salvado, dejé que te fueras, por última vez. La última, la triste y última vez. Posiblemente pensando en que me hacías un favor, yo pensando en nada. Quizás convencida por mi silencio de que no me importabas, cuando ese mismo silencio en realidad te hablaba, te decía, te gritaba que te quedáras. Pero me quedé callada.