~Desde ese momento no he dejado de hablarte. Cada instante lo relleno con palabras. Armo oraciones desesperadamente. Construyo una y otra vez ese diálogo que tendría que haber existido antes cuando todavía me mirabas. Porque fué mi silencio el que te quitó la vida y es ahora mi elocuencia la que busca recobrartela.